Good Neighbors México, cree que el cambio no siempre empieza con grandes discursos, sino con gestos cotidianos. Como compartir la mesa.
En la Casa Hogar Yolia viven niñas y niños que se han enfrentado a la vulnerabilidad desde muy temprana edad. Para ellos, una comida no es solo alimento: es cuidado, es presencia, es sentirse vistos.
Este mes de febrero, abrimos un espacio para que personas voluntarias se conviertan en algo muy simple pero poderoso: manos que cocinan con propósito.
Durante una jornada, prepararemos alimentos para niñas y niños de Yolia. No se trata de cocinar, sino de crear un momento seguro, cálido y humano.
No necesitas saber cocinar.
Solo necesitas tiempo, disposición y ganas de sumar.
Fecha por confirmar*


